Mostrando entradas con la etiqueta Frases. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Frases. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de enero de 2009

NOS LO TEMÍAMOS

"La vida no es como nos creíamos, sino como nos temíamos"

Esta frase me llamó mucho la atención, más cuando resulta que te la encuentras por sorpresa en un artículo sobre tendencias decorativas en El País. No ha habido manera de encontrar de quién es, pero la pongo igualmente.

Como curiosidad, cuando la busqué en google (¿ya está admitido googlear como verbo?) me encontré con todo tipo de cosas que al parecer todos temíamos. Vale la pena probar, metes en Google "como nos temíamos", "lo que temíamos" y "como temíamos" y aparecen motivos de temor tan diferentes como:

- la contaminación del agua en Zorritos
- ETA vuelve a atentar (la que más corresponde a la realidad, seguro)
- un remake de Wayne's World
- casarse engorda y está demostrado
- Britney recupera la custodia de sus hijos
- se toman decisiones erróneas en la Sub23 (sea lo que sea eso)
- solapación (sic) de Leonard Cohen y Death Cab For Cutie en el FIB (me imagino la cara de, por ejemplo, mi abuela, si le leyese esta frase y le preguntase de qué cree que habla)
- alguien es alérgico al huevo.

jueves, 1 de enero de 2009

PROPÓSITOS


Este es el primer año que me planteo lo de los propósitos de año nuevo, porque por algún extraño motivo aún mantengo la mentalidad estudiantil según la cual el año empieza en septiembre. Pero ha sido un año más bien malo, y sí tengo esa sensación de arranque y de dejar atrás un ciclo, con lo que este primer día del año tengo un par de propósitos claros. Uno de ellos es escribir con más frecuencia en este blog (lo cual es fácil ya que entre esta entrada y la anterior han transcurrido 4 meses).

Como recordatorio he elegido esta foto, sacada hace unas semanas en el Puerto de la Cruz (sí: desde el coche. Lo sé, lo sé, está mal, pero como es en una finca que da a la autopista no hay manera de sacar la foto mejor a menos que no seas el copiloto).

Para el que pueda caer por aquí y no viva en Tenerife, diré que se trata de un panel antiguo de anuncios, que desde hace un tiempo alguien utiliza para poner frases, lemas, proclamas o como lo quieran llamar. Nadie sabe quién es el autor (podríamos decir que es e Bansky tinerfeño, salvando las distancias (como la que hay de aquí a Londres, ejem). Las frases son algunas veces mejores que otras. El día que vi la frase de la foto
era un día particularmente malo y la frase me llamó más la atención que otras veces. De hecho estuve un buen rato pensando sobre este tema, pero ésta es otra historia y será contada en otra ocasión...

En fin, arrancamos el 2009. A ver qué tal.

viernes, 18 de julio de 2008

CALLA, INSENSATO

Llevo una temporada bastante irritable, en gran parte por el horrible calor que tenemos que sufrir los que trabajamos fuera de las oficinas. Y me he dado cuenta hace poco de que oír ciertas frases muy concretas y muy frecuentes me agrava ese mal humor.
Este es mi Top 5 de frases odiosas, que creo que deberían contar como atenuante, en caso de que me decida un día a asesinar al que las pronuncia:

1. "Pero al menos son de aquí". Esta frase tan irritante lo oigo cada dos por tres, invariablemente referido a Canarias, claro. Supongo que los de otras comunidades con nacionalismos la sufrirán igual. Ante cualquier crítica o comentario a algo local que no funciona como debería, siempre hay algún chauvinista que sale con la manida frase, como si eso lo excusase todo. Pues no señor, es doblemente malo que encima sean "de aquí", si
tan orgulloso estás de donde vives. Actitudes como ésta son las que criticamos cuando las vemos en los médicos y su famoso corporativismo; véase la famosa frase "es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta", supuestamente dicho por Roosvelt sobre Somoza y sus barrabasadas.
Los que vivan en Canarias la reconocerán como variante del "porque somos de aquí", el eslogan favorito de los nacionalistas e infalible año tras año en todas las elecciones. Para mí la frase es exactamente lo contrario de lo que pretende: un argumento para votar a cualquier otro. Si lo mejor que puedes decir de tu partido es que es de aquí...

2. "Este es un país libre". Absurda y paleta expresión copiada de las pelis yanquis (donde también nos encontramos con "soy americano y pago mis impuestos"). Lo que me molesta es que cada vez la oigo más en situaciones relacionadas con hacer el cafre: carreras de quads por la ciudad, tíos descamisados por las plazas, tirar cosas al suelo, dar gritos, poner la música del coche a toda leche. Hace un par de años, los hijos de un vecino tiraban petardos a las tres de la tarde de un domingo por una ventana de mi edificio. Estuvieron media hora en que la munición no se agotaba y al final, viendo que tenían para rato, me decidí a acercarme a pedirles un poco de paz; pero la madre, muy dispuesta a defender a los dos bombarderos, me soltó lo del país libre. Me dieron ganas de contestarle que entonces yo era libre de darles libremente dos libres collejas a cada uno de sus hijos libres, pero me contuve. A ver cómo le explicas a alguien así que aunque éste sea un país libre, la libertad no significa hacer lo que a uno se le antoja en cada momento, que es lo que los niñatos de la ESO (y algunas de sus madres) parecen creer. Tu libertad acaba donde empieza la mía y viceversa. Este concepto tan obvio y tan bonito está camino de desaparecer, para ser sustituido por el hollywoodiense "Este es un país libre".

3. "No sabes con quién estás hablando". La única respuesta posible es "pues no, no lo sabía, pero ahora sí: con un imbécil". El que suelta lo de que no sabes con quién estás hablando (o su variante peor aún de "no sabes quién soy yo") se está definiendo como idiota, sin tener que añadir más. Por desgracia, donde más la oigo es en el trabajo y de boca de algún cliente, y ya se sabe que el cliente... siempre tiene la razón. Lástima porque me quedo siempre con ganas de soltar la contestación que está pidiendo a gritos.

4. "A mí es que me encanta el arte moderno, sobre todo Van Gogh". En ocasiones oigo este tipo de frase, utilizando en vez de Van Gogh el nombre de otro artista que hace 50 años ya era un clásico también (Dalí, Picasso, etc.) pero parece que con el pobre Vincent la tienen más tomada que con otros. De gente como Van Gogh hay toneladas de libros escritos, varios museos y aparece en postales turísticas de su país como un icono; hay chocolatinas con sus cuadros y salvapantallas; está ya aceptado y totalmente reconocido como arte fuera de dudas. Ya no vale ponerlo como ejemplo de lo moderno que se es.
Hasta un tío tan rompedor como Jeff Koons está ya fuera de la categoría de arte actual, porque está más que consagrado a estas alturas. Pero por algún motivo la gente siempre pone de ejemplo de "mira qué moderno soy, que me gusta hasta esto tan radical y novedoso" a los pobres impresionistas, y alguno va más allá y te cita a Dalí. Sé que soy una snob total, pero cuando alguien me trata de demostrar su modernez citando como referencia de lo último cosas que son de hace ya un siglo, no me lo puedo tomar en serio. Curiosamente en otros campos artísticos no pasa, nadie dice "me encanta la música moderna, como Chuck Berry", o "a mí dame cine actual, como Lo que el viento se llevó".

5. "Sobre gustos no hay nada escrito". Si hay un tema que ha dado de sí para escribir, es la belleza. Hay sopotocientos ensayos sobre qué es bello, qué es feo, qué es ordinario y qué es sublime (de esto último doy fe directa porque en la Universidad me tuve que leer varios ladrillos sobre el tema: tengo pruebas reales de que sobre gustos hay mucho escrito). Aparte de libros, sólo en internet hay gigas y gigas sobre gustos y preferencias, escrito bien claro. Yo misma escribo aquí sobre mis gustos. Cuando alguien dice esta memez es porque o bien no ha leído nunca nada fuera de la programación de la tele, o bien está defendiendo algo y se le han acabado los argumentos estéticos. Yo prefiero el espantoso chiste que contaba mi hermano:

Van dos tipos por la calle y le dice uno al otro:
- Mira, ¡una piedra preciosa!
- Pero si es un adoquín.
- Pues a mí me gusta.


Es malísimo, lo sé, pero hasta el argumento "pues a mí me gusta" es mucho más lógico que decir que... sobre gustos no hay nada escrito.

Nota: posiblemente con el tiempo vaya cambiando este top5, porque no paran de salir frases odiosas cada día. Las citadas aquí son las que me repatean ahora; en el pasado hubo otras como "te das cueeeen", "lo bautizo por si acaso", "me caso por la familia", "cuando seas padre comerás huevos" o "como que los del otro partido lo harían mejor".

jueves, 10 de julio de 2008

EPIDEMIA DE TRISTEZA

Me encanta Joaquín Sabina. Su música ha estado conmigo desde que tengo uso de razón y en muchas ocasiones relaciono una situación con sus letras, como me imagino que le pasa a mucha gente para la cual la música es un elemento imprescindible en sus vidas, que llevan la banda sonora puesta de serie.

En general escucho sobre todo pop y rock anglosajón y no tengo demasiados discos de artistas españoles, y de los actuales menos aún. Incluso aborrezco con pasión a varios de ellos que ahora están hasta en la sopa: el Canto del Loco, Pereza (me crece la mano sólo de pensar en ellos), Alejandro Sanz, en fin. Pero este hombre está en una categoría aparte, y por lo que sé se le ama o se le odia, no hay término medio. A mí como persona me parece bastante coherente y respetable, pero no comulgo con todo lo que dice; y por supuesto no creo que todo lo que haga sea perfecto; pero es posiblemente el mejor letrista nacional, y los que dicen odiarlo tanto deberían pararse a leer las letras de sus canciones. Yo creo que ha escrito cosas que no tienen nada que envidiar a Dylan.

Sus vídeos han sido una porquería casi sin excepción. Físicamente, poco puede decirse de él que sea halagador, incluso recuerdo una foto del País Semanal en la que salía desnudo y curiosamente era muy desagradable no por esto sino porque sus uñas de los pies eran repulsivas. Su voz es un desastre la mayoría del tiempo. Desde luego no pasaría un casting de Operación Triunfo (lo que demuestra lo absurdo de programas que se definen "de talentos" y primarían a Bisbal por delante de un genio como Don Joaquín). Pero ahí tenemos su música, y los que encima hemos podido oírlo en directo sabemos que es más que suficiente.

Mis cinco favoritas de Sabina son las siguientes:

1. Y sin embargo. Cuanto mayor me hago mejor la entiendo. Perfecta hasta el último renglón, que se escucha completo en concierto y difuso en el disco original.

2. Ruido. Ruptura pura y dura. Quizá la más triste de todas las que ha escrito.

3. Princesa. Hace unos años la eligieron en no sé qué radio como la mejor canción pop española de todos los tiempos, aunque esto no es mucho decir dado que en el mismo ranking salían mis archienemigos Carlos Goñi y Loquillo.

4. Pacto entre caballeros. Inevitable para mí relacionarla con mi amiga Mónica, una noche de concierto de septiembre y la vida de estudiante. Qué tiempos aquellos...

5. Calle Melancolía. Mi madre me la explicó cuando yo tenía ocho años y me sigue conmoviendo veinticinco años más tarde tras innumerables escuchas.

No digo que sean las mejores. Son las que más cosas me transmiten y las que menos me cansan.

De todas ellas creo que si tuviese que quedarme sólo con un par de líneas serían éstas, de
Ruido:

Descubrieron que los besos no sabían a nada
Hubo una epidemia de tristeza en la ciudad

...No se puede describir una ruptura, su causa y su efecto con menos palabras.

martes, 24 de junio de 2008

NUESTRO INFIERNO PARTICULAR

En la genial serie de "A dos metros bajo tierra" (Six Feet under), hay una escena en flashback en que los hermanos Claire y Nate Fisher recuerdan sus últimas navidades con su padre. Están fumados y aburridos en el porche de la casa familiar, y Claire hace un comentario sobre lo horrible que le parece toda la parafernalia navideña, y lo mucho que odia tener que ir al centro comercial de turno a comprar chorradas. Se pone reflexiva y dice:

- Sabes, estoy convencida de que en el Infierno, siempre es Navidad.

Este tipo de frases con referencia al infierno como sitio "familiar" pero a la vez aterrador aparece mucho en el humor estadounidense y siempre me hace mucha gracia. Quizá porque en Europa el infierno siempre se asocia a llamas y tormentos medievales, mientras que ellos lo ven como un lugar donde se concentra lo que más detestan. En la serie Frasier por ejemplo, los dos refinadísimos y snobs hermanos Crane tienen que ir a una tienda de sillones cutre a comprarle una butaca de relax a su padre. Les vemos horripilados en una exposición enorme de butacas espantosas con estampados chirriantes, y Niles le dice a Frasier:

- Frasier, estamos en la sala de espera del infierno.

En las tiras cómicas del gran Gary Larson aparece constantemente. Tiene muchas con temática infernal, pero para mí dos de ellas son especialmente geniales. Una es una imagen del videoclub del infierno en el que todas las películas son
Ishtar; la otra es la que he puesto aquí, en la que los que se salvan reciben un arpa y los condenados reciben un acordeón.

La frase de Claire la suscribo totalmente además de que admite variantes de todo tipo porque claro, cada uno tenemos una idea diferente de lo que sería el infierno según nuestros gustos y manías. A Sartre se le ocurrió hace mucho más tiempo, en su obra de teatro A puerta cerrada, donde un personaje pronuncia la famosa frase "El infierno, son los demás". Para mí, algunas de las cosas que se me ocurren, siempre como chorrada espontánea, serían:

- Hilo musical del Infierno: Don Omar o similar reguetoniano (todos son intercambiables entre sí) con ocasional aparición de Carlos Goñi y Pereza
- Biblioteca del infierno: sólo de Paulo Coelho y libros de autoayuda
- Programación de TV: no puede ser muy diferente de la actual, pero con más anuncios de compresas quizá...

...Y así todo. Me pregunto cómo sería el infierno doméstico de los demás... se admiten sugerencias.

lunes, 23 de junio de 2008

FRASES AJENAS #1

En el libro comentado en la entrada anterior aparece una de esas frases geniales de las que me habría encantado ser autora. El escritor define así el sonido de las gaitas escocesas:

"Como se sabe, el sonido de las gaitas es el eslabón perdido entre el ruido y la música"

Qué acertado. Ojalá a alguien se le hubiese ocurrido para etiquetar el odioso reguetón (o reggaeton o como se escriba, si es que los que someten a sus tímpanos y a los de los demás a ese bodrio saben escribir, claro). Si eres medianamente amante de la música, el reguetón sólo puede parecerte un ruido inventado para ser el único sonido del hilo musical de Satanás. Si por el contrario, lo que te gusta es armar follón con tu coche tuneado retumbando a todo meter para impresionar a las chonis de tu barrio, el reguetón será una melodía armónica para tus anestesiados oídos.
Odio el reguetón y mi única esperanza es que pasará de moda, como todo lo malo (y mucho de lo bueno). Es cuestión de tiempo. Paciencia...