miércoles, 13 de agosto de 2008

DOPING SÍ, GRACIAS

A raíz de los Juegos Olímpicos, de los truquillos de los chinos para lucirse en la ceremonia de apertura (¿pero a alguien le sorprende? a mí sólo me sorprende que lo hayan reconocido), y los varios casos de doping que han surgido, llevo días oyendo en tertulias de cafetería cómo la gente despotrica del tema del doping.

Siempre que aparece el debate de marras recuerdo lo que hace un par de años oí exponer a un amigo mío (que conocía de primera mano el mundo de la competición deportiva, por cierto), que me pareció un punto de vista muy original y no del todo descabellado si se piensa bien. Mi amigo decía:

- ¿Doping? claro que sí. Que se dopen, y que se dopen sin mesura, ya puestos. ¿O es que alguien se cree que los que dan negativo es porque no toman más que cereales con leche en el desayuno? Todos y cada uno de los atletas de élite recurren a algún tipo de sustancia, truco (recordemos lo de sacar,oxigenar y reintroducir la sangre) o sistema que se podría considerar doping, solo que se paran en el límite establecido o se las apañan para que al llegar la hora de la verdad no queden trazas; pero la competición profesional va unida por definición a lo que la mayoría consideran doping.

Y continuaba:

- Así que, ¿por qué ser tan hipócritas? No finjamos que queremos atletas sanos como manzanas que se quedarían año tras año en las mismas marcas. La gente quiere espectáculo en los Juegos; queremos que se pulvericen récords; queremos ver proezas de superhombres o de superhéroes de cómic -aquí daba una palmada en la mesa-. Esa misma gente que quiere que Olimpiada tras Olimpiada se vea más show son los que se escandalizan cuando alguno da positivo. Doping es sólo lo que los comités han decidido que sea, porque hay sustancias químicas y medicamentos que sí están permitidos, o lo están hasta cierta dosis, etc. Así que aunque sé que nunca se va a hacer, me gustaría que algún año dejasen vía libre para que el que quiera convertirse en cobaya voluntariamente en nombre de los laureles olímpicos se atiborre a pastillas y deje dos kilómetros atrás a los demás competidores. Acabaría siendo como en Astérix y los Juegos Olímpicos...

(llegado a este punto los demás contertulios se le tiraban encima y le crucificaban con gritos de "pero no seas burro" o "¿qué dices, tío, estás loco?", pero con los años he llegado a la conclusión de que tenía razón. Nunca se hará, claro, pero sólo por guardar las formas. Y si este año han sido capaces de colocarnos a una niña china "guapa" haciendo playback, o grabar los fuegos artificiales y aplicar el fotochóp, ¿qué tendría de extraño lo otro?)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Todo es efímero.

Anónimo dijo...

¿?
Profunda reflexión veo aquí, joven bleuge.

Anónimo dijo...

El otro día un amigo hizo un chiste malo, dijo que todos loa atletas participan es una misma categoría olímpica, el doping.

Fenster dijo...

Lo triste es que no es un chiste, no creo que se libre ninguno, sólo distinguimos entre los que han sido pillados y los que no.