Para cerrar el 2008, aquí va la última anotación de libros leídos, los del tercer cuatrimestre. De verdad, de verdad que trataré de apuntar lo que me ha parecido cada uno de los 44 libros que han caído este año.
32. How to be good (Cómo ser buenos), de Nick Hornby (R)
33. Do androids dream of electric sheep? (¿Sueñan los andoides con ovejas electricas?), de Philip K. Dick (R)
34. El club Dumas, de Arturo Pérez-Reverte (R)
35. Aquella mitad de mi tiempo, de Javier Marías
36. Amsterdam, de Ian McEwan
37. Pégate un tiro para sobrevivir, de Chuck Klosterman
38. The Godfather (El Padrino), de Mario Puzo (R)
39. 13,99 €, de Frédéric Beigbeder (R)
40. The Jeeves Omnibus, Vol. I, de P.G. Wodehouse (parcialmente R)
41-44. El Capitán Alatriste: libros 1 al 4, de Arturo Pérez-Reverte
42. Nouvelles sous ecstasy (Historias en éxtasis), de Frédéric Beigbeder
43. La Reina del Sur, de Arturo Pérez-Reverte
44. El desarrollo emocional de tu hijo, de Roser Pérez-Simó
Pues hasta aquí los que he recordado apuntar, y esta vez ni siquiera están en orden. Espero este año aumentar la variedad de autores :-)
Y como siempre, se admiten sugerencias.
Los dos anteriores cuatrimestres, aquí y aquí.
lunes, 5 de enero de 2009
QUÉ GENTE
Para todos los que como yo, tenemos dos pies izquierdos y nula coordinación para el baile, los vídeos musicales que incluyen gente bailando como dios son hipnóticos. Me da igual la canción. Puedo estar horas viendo a estos seres poniendo en práctica con aparente facilidad lo que para mí es un don extraterrestre (o divino si uno es creyente). Hay unos cuantos más por ahí, pero el último que me ha llamado la atención es éste de Axwell (ni idea de quién es) con dos chicos que evidentemente serán campeones de lo suyo, se llame como se llame. Me pone de buen humor.
EL INFIERNO EXISTE...
...Y se llama "Víspera de Reyes en el Corte Inglés". Yo he pasado de acercarme siquiera, pero gente aún aterrada me habla de una hora de cola para el empaquetado, tickets de aparcamiento que vencen dos veces antes de que tu coche haya tenido tiempo a salir, y reservas desaparecidas. Creo que no cabe una aguja en el de aquí, supongo que en el resto del país será igual. Masoquistas, digo yo.
sábado, 3 de enero de 2009
FLIPO Y ALUCINO CON JUAN FRANCISCO CASAS
De lo que aparece de cuando en cuando en revistas y exposiciones de arte moderno la mayoría me resbala o me da tres patadas, pero de vez en cuando aparece gente con ideas y con técnica (combinación cada vez más escasa) como Juan Francisco Casas. Este chico (o señor, que hay un respeto) se dedica a dibujar en plan hiperrealista instantáneas tomadas en fiestas, pero en papel de formato enorme, y siempre a bolígrafo. A mí me gusta especialmente porque además me recuerda a un compañero de facultad que dibujaba también a boli (con bics normales, corrientes y molientes), con una técnica increíble.
Meterse a opinar sobre el arte moderno puede llevar siglos de debate y no es plan, pero en general creo que la cosa está más bien mal -aunque por otra parte siempre ha habido más mediocres que genios, es sólo que la Historia los olvida-. Por ejemplo, en la última exposición que visité hace un par de semanas, la mayoría de cuadros habían sido claramente realizados vía fotochop y posteriormente impresos en reprografía, o transferidos, para si acaso añadir alguna pincelada y colarlo como cuadros en vez de pósters, con el precio correspondiente, claro. Los supuestos artistas que perpetran este timo se atreven a llamarlo "técnica mixta digital" y cosas así. A ver si me explico, no me parece mal recurrir a atajos, pero que encima pretendas pasarlo por una técnica propia y manual cuando lo único manual que has hecho ha sido mover el ratón, me parece propio de jetas que encima se creen que los demás somos idiotas. Es esperanzador ver que alguien aún recurre al triángulo imaginario que decía Leonardo, el que une mente, mano y ojo, y es capaz de tirarse horas y horas haciendo lo que los aficionados al CAD hacen con un efecto casposo en segundos.
Cada vez quedan menos dibujantes como ellos y me alegro de que Casas esté siendo cada vez más conocido. Los admiro muchísimo y a la larga creo que el tiempo los pondrá en su lugar.
Y antes de que alguien me salte con ejemplos como Duchamp, Beuys o los Happenings, diré que sí, mucho concepto y todo eso, que me lo sé, pero sigo prefiriendo que haya tanto concepto como técnica y no sólo uno de los dos. Las obras conceptuales me aburren en general, y las de técnica perfecta pero nada más me dan grima. Que haya que tener algún conocimiento previo sobre la obra y su contexto (ya sea un cuadro, una peli o una novela) para apreciarlos me parece bien, pero que la explicación kilométrica sea la única forma de disfrutar de la obra me parece una pedantería. Esta idea fue necesaria en su momento, pero a la larga son obras que no te emocionan nada. Este tipo de debate lo he tenido mil veces en mil terrazas, galerías y cafeterías y nunca lleva a nungún lado. Creedme, lo sé. Se acaban formando siempre dos bandos, técnica contra concepto, se repiten los topicazos, y a la larga, como me dijo una vez b*, alguien acaba citando a los nazis (b*, si pasas por aquí y lees esto, por favor vuelve a decirme el nombre de la ley aquella, por favor).
FLORES MUERTAS
Por trabajo me ha tocado ir hasta a cementerios y tanatorios. En mi ciudad hay un tanatorio junto al cementerio, y a la entrada al primero vi esta imagen, tan deprimente de por sí que no hay mucho que comentar. Definitivamente, cuando muera quiero que me incineren, y si hay flores, que las quemen también. No se me ocurre nada más triste que ver una corona con frase de condolencia incluida metida torpemente en un contenedor de plasticazo. Bueno, sí: quizá sea aún más triste un nicho con flores de plástico. Pero claro, esto es totalmente personal.Postdata de contraste: por otra parte, cada vez que veo una estela funeraria de éstas en color morado nazareno, recuerdo a un compañero de instituto que, para ser admitido en una "Fiesta de Magos" (fiestas de mayo en las que hay que vestirse de campesino canario, o "mago"), solucionó su falta de fajín rojo anudándose la estela de su abuela, que su madre aún conservaba en el armario. Así que cuando veo coronas funerarias automáticamente me acuerdo de Alberto y su fajín de "Siempre te recordaremos" y me río por dentro.
FOTOS
Mi cámara actual es una nikon réflex digital, aunque hasta hace poco también usaba una Polaroid y una Lomo, pero las he abandonado por puro sentido práctico. Soy la primera a la que le encanta todo el proceso artesanal fotográfico y he hecho hasta estenopeicas (caja de cartón + agujero + papel fotográfico), y casi lloro cuando tuve que vender mi ampliadora, pero hay que rendirse ante la evidencia, no hay nada más cómodo que una cámara digital a la hora de revelar y clasificar, y desde que las réflex son asequibles, para mí no hay vuelta atrás, y lo digo sin nostalgia.
Para mí los fotógrafos -al menos los aficionados- se dividen básicamente en dos, los que creen que el tema, la composición y la luz lo son todo, y los que le dan más importancia al modelo de la cámara que usan y a la pasta que se gastan en el equipo. Yo me considero del primer grupo. Si la composición es buena y la luz también, o el tema es interesante, ¿a quién le importa que la cámara sea una u otra? Es como la gente que cree que por usar óleos Van Gogh al triple del precio de los otros, van a pintar mejores cuadros. En fin, podría seguir horas, pero a lo que iba.
Mi móvil tiene cámara. No lo pedí, pero ya son todos así, qué le vamos a hacer. Y hay que reconocer que útil es un rato. Además me ahorro cargar más de medio kilo de cámara réflex a sumar a todo lo que ya llevo al hombro a diario. Y de vez en cuando, durante el trabajo, veo imágenes que me llaman la atención, y que puedo congelar hasta con la mierda de móvil, que ni permite enfoque ni ajustes ni nada. Pero al menos me quedo con el tema o la idea, que a veces es lo más importante de la foto.
Tengo muchísimas fotos sacadas con el móvil y ordenadas por temas: desde cosas que me han llamado la atención por horteras, a carteles espantosos o ingeniosos, paisajes, ideas de muebles, libros de escaparates para recordar más tarde, etc. Pero mi serie favorita son las fotos de cosas que me han producido una gran sensación de tristeza o alegría. Trataré de ir colgándolas por aquí. Empiezo hoy con una azotea industrial en la que tengo que aparcar de vez en cuando, y en la que hace siglos alguien ha dejado un coche tirado que parece que está mirando el paisaje. Es una de las zonas más feas de mi ciudad, pero a la vez tiene una vista a lo lejos espectacular, con el mar y Gran Canaria al fondo perfectamente visible en los días claros. Es como una mezcla de fealdad y belleza muy urbano, y que para mí refleja muy bien la falta de cuidado por la estética que caracteriza . En fin, no me quiero poner en plan profundo, es simplemente una de esas fotos que me han hecho detenerme de camino a un trabajo, para mirar el encuadre y sacar el móvil.
jueves, 1 de enero de 2009
PROPÓSITOS

Este es el primer año que me planteo lo de los propósitos de año nuevo, porque por algún extraño motivo aún mantengo la mentalidad estudiantil según la cual el año empieza en septiembre. Pero ha sido un año más bien malo, y sí tengo esa sensación de arranque y de dejar atrás un ciclo, con lo que este primer día del año tengo un par de propósitos claros. Uno de ellos es escribir con más frecuencia en este blog (lo cual es fácil ya que entre esta entrada y la anterior han transcurrido 4 meses).
Como recordatorio he elegido esta foto, sacada hace unas semanas en el Puerto de la Cruz (sí: desde el coche. Lo sé, lo sé, está mal, pero como es en una finca que da a la autopista no hay manera de sacar la foto mejor a menos que no seas el copiloto).
Para el que pueda caer por aquí y no viva en Tenerife, diré que se trata de un panel antiguo de anuncios, que desde hace un tiempo alguien utiliza para poner frases, lemas, proclamas o como lo quieran llamar. Nadie sabe quién es el autor (podríamos decir que es e Bansky tinerfeño, salvando las distancias (como la que hay de aquí a Londres, ejem). Las frases son algunas veces mejores que otras. El día que vi la frase de la foto era un día particularmente malo y la frase me llamó más la atención que otras veces. De hecho estuve un buen rato pensando sobre este tema, pero ésta es otra historia y será contada en otra ocasión...
En fin, arrancamos el 2009. A ver qué tal.
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